
Cuando parecía que la pesadilla del Albacete había llegado a su punto álgido con la consumación del descenso, el partido de ayer ante el Córdoba evidenció que aún hay margen para el sufrimiento en los partidos que restan hasta el final de la tortura. Sufrimiento por la sonrojante imagen con la que el Albacete deambuló por el Nuevo Arcángel, un campo en el que había ambiente de tensión ante la situación del Córdoba, acrecentada tras el 5-1 que encajó el pasado miércoles en Valladolid.
Ridículo, impotencia, humillación..., se le pueden poner muchos adjetivos al partido que ayer realizó el Albacete Balompié en Córdoba, que fue goleado y dejó una imagen lamentable que no debe permitirse más porque, aunque el equipo no dé el nivel para Segunda División y por eso ha descendido, el Alba tiene una historia que con actitudes como la de ayer queda manchada. Se puede bajar, se puede perder, pero por lo menos hay que dar la sensación de que se pelean los partidos. Además, qué pensarán los rivales directos de equipos como el Córdoba o el Numancia, cuando el Alba presenta equipos que no están dando el nivel.
El Albacete continúa con su particular pretemporada y ayer de nuevo Mario Simón puso un once en juego plagado de canteranos y de jugadores que en teoría van a seguir la próxima temporada, aunque no se entiende la titularidad de un futbolista como Tato, que el año que viene seguramente juegue en el Xerez, porque eso no encaja con el discurso del joven técnico albaceteño.
E partido de ayer de nuevo es para olvidar. Entre la bisoñez de los chavales del filial y la poca o nula motivación del resto, el Albacete salió ayer a verlas venir y vaya si vinieron porque le Córdoba se marchó al descanso con tres goles que podían haber sido más.
Tras unos minutos de tanteo, en los que el Alba rondó la meta del Córdoba, llegó incluso a sacar dos córners, el Córdoba se hizo el dueño y señor del partido. A los trece minutos llegaba el primer gol en una jugada de estrategia en la que la defensa del Alba hizo aguas por todos lados. Así, Callejón sacó un córner y Tena, más solo que la una, cabeceó desde cerca y Miguel despejó pero no pudo evitar que la pelota entrase.
Pudo marcar el segundo Charles a los 18 minutos con un cabezazo a bocajarro que despejó como pudo Miguel. Pero dos minutos después el brasileño, que fue descartado por el Albacete hace algunas temporadas, se coló entre tres defensas para encarar a Miguel y batirle en su salida.
La defensa del Albacete era una verbena y los andaluces llegaban con mucha facilidad, pero Miguel evitaba, por el momento, la goleada. Así dos minutos después del segundo tanto el cancerbero riojano sacó un cabezazo de Pepe Díaz y poco después era Martínez Munuera el que salvaba al Albacete del tercero al no señalar un claro penalti de Tarantino sobre Pepe Díaz.
A los 39 minutos Mario Simón tuvo que retirar del campo a Gonzalo con problemas musculares, dando entrada a Alan Baró.
Se acercaba el descanso, pero el Córdoba no había dicho su última palabra. En el tiempo añadido, una internada de Fuentes por la izquierda le permitió la lateral poner con total comodidad un centro raso que con mayor tranquilidad remató Charles en el primer palo ante la impotencia de un Miguel que nada pudo hacer ante la incompetencia de su defensa, que hacía aguas por todas partes.
El paso por los vestuarios no le sirvió al Albacete para nada como se demostró a los cinco minutos de la reanudación. Esta vez fue por la banda derecha del ataque cordobés por donde entró Usero para poner un balón perfecto a Pepe Díaz que solo ante Miguel le fusilaba por cuarta vez en cincuenta minutos.
Llevaba camino el Albacete de encajar una goleada histórica porque ya no sólo el nivel del equipo, sino la actitud lamentable de los futbolista contrastaba con la de los del Córdoba a los que la afición, al ver que enfrente había un pelele al que se le podían marcar un saco de goles.
Es cierto que durante algunos minutos, coincidiendo con la entrada de Alfredo, el Albacete salió un poco de la cueva e incluso se atrevió a acercarse a la portería de Alberto. Adriá pudo marcar a los 55 minutos, pero el valenciano desperdició un gran centro de Ramón.
Dos minutos después Martínez Munuera señaló como penalti una falta sobre Cristian que había sido fuera del área, lo contrario a lo que hizo en el Albacete-Celta cuando sacó fuera un claro penalti sobre Tato en el tiempo añadido.
Verza se encargó de marcar el conocido como gol del honor, aunque eso se lo dejó ayer el Alba en la caseta. Con el tanto, los manchegos tuvieron algunas oportunidades que le habrían servido para maquillar el resultado, pero ni por esas. Primero fue Tato quien, tras recibir un buen pase de Alfredo, encaró a Alberto, pero su remate lo sacó el cancerbero del conjunto blanquiverde. Poco después lo intentó Verza con un disparo desde la frontal del área que atrapó Alberto sin problemas y por último Alfredo se marchó en velocidad con serias opciones de marcar, pero entre un defensa y el portero acabaron con la posibilidad de que el canterano marcase su primer gol de esta temporada. Tras esos 'buenos' minutos del Albacete tocó volver a la triste realidad porque el Córdoba siguió buscando la portería de Miguel sin compasión por un equipo si alma.
El cancerbero del Albacete despejó con apuros un disparo raso desde la frontal del área de Javi Flores y poco después el francés Camille le sacó los colores a Alan Baró en una preciosa jugada personal que no terminó en gol por poco.
Y a falta de un cuarto de hora llegaba el quinto. De nuevo por la derecha del ataque del Córdoba, en esta ocasión Oriol Riera centró para que Pepe Díaz, otra vez solo, rematase en boca de gol en nuevo ejemplo de la descomposición a todos los niveles del Albacete Balompié.
El Alba recibía la mayor goleada de la temporada y debe dar gracias que se quedó en cinco goles porque los cordobeses pudieron marcar alguno más por medio de Camille. De nuevo la jugada por la derecha de del ataque cordobés, centro al área y allí el futbolista francés recibió, controló, recortó y disparó, pero la suerte quiso que el balón se estrellase en el larguero evitando el sexto gol para los cordobeses y una derrota más sonrojante si cabe.
La descomposición es tal en el Alba que como la imagen y la actitud no cambie de aquí a final de temporada puede arrastrar consecuencias para la próxima temporada. ¿Alguien, además de en el futuro del club, piensa en cómo se siente la afición?
Fuente: La Verdad de Albacete (2011-05-15)