
El Alba cayó derrotado por 0-1 ante el Celta de Vigo, perdiendo así una magnífica oportunidad de recortar distancias con la permanencia dados los tropiezos de los rivales directos. Los de Mario Simón remaron contracorriente desde el minuto 4, cuando David Rodríguez adelantó a los visitantes en el marcador aprovechando un error de Dani Fragoso en un balón alto. Los manchegos llevaron el peso del juego, mientras los celestes atacaron con más contundencia, disponiendo de varios contragolpes para aumentar su ventaja en el electrónico. Polémica actuación del colegiado valenciano Martínez Munuera, que debió invalidar el gol gallego por mano de David Rodríguez en el control del esférico, y que no señaló un claro penalti sobre Tato en el último minuto del choque.
El árbitro fue decisivo al perjudicar al Albacete en tres acciones cruciales para el desarrollo del partido, incluido el gol con el que el Celta aleja a los blancos de la permanencia.
Si el Albacete no tenía suficiente con la desventaja de puntos respecto a la zona de permanencia y la sucesión de candidatos al ascenso en esta fase de la temporada, ayer se coló un invitado de excepción ante un Celta que había probado esta medicina durante sus últimos partidos. El arbitraje de Martínez Munuera condicionó el partido por completo desde el momento en el que concedió el tempranero gol de David Rodríguez y hasta el último minuto, donde sacó fuera del área un derribo de Jonathan Vila a Tato.
La muletilla de que los árbitros te dan y te quitan durante toda la temporada sirve de poco cuando un equipo se juega en 90 minutos una buena parte de sus opciones de permanencia. A la desafortunada actuación arbitral se unió un Celta bastante más sólido de lo que se podía esperar repasando sus últimos resultados adversos y un Albacete con más corazón que juego para intentar recortar dos puntos con el Nàstic.
A los cuatro minutos, los blancos ya se vieron por debajo en el marcador cuando David Rodríguez bajó con el brazo un pase en diagonal tras ganarle la posición a Dani Fragoso y superar a Keylor Navas en su salida. El primer despropósito de Martínez Munuera emborronó la seriedad del Albacete en los primeros compases, donde tuvo su mejor opción ofensiva con un remate demasiado cruzado de Calle a pase de Camacho, el motor de los blancos durante la primera parte.
Pero el gol ilegal no fue la única aportación del colegiado al desgaste manchego, pues mediada el primer acto interrumpió un mano a mano de Tato ante Falcón por un fuera de juego que no se apreció desde el campo.
Unos segundos antes de que se produjera esta nueva polémica, el Celta pudo haber oscurecido el panorama aún más en el Carlos Belmonte, pero Michu desperdició su mejor ocasión con un remate a bocajarro que se encargó de taponar Keylor Navas.
El descanso se acercaba con un Albacete demasiado previsible en los últimos 30 metros, donde Camacho y Núñez tenían problemas para conectar con Calle, mientras que ni Cristian ni Sousa lograban desbordar con claridad por sus bandas. Quizás se echó en falta algún cambio de papeles entre el canterano y Tato en sus posiciones iniciales, algo que complicara el guión defensivo de un Celta que se defendía sin sobresaltos.
El momento más peligroso para el Alba aún estaba por llegar y ocurrió tras la reanudación, donde las llegadas celtiñas eran cada vez más constantes. Ni Michu, ni De Lucas, ni David Rodríguez acertaron para sentenciar el partido, por lo que el Albacete conservaba sus opciones de rescatar un empate como mal menor durante la última media hora del choque.
Sin embargo, las previsiones no eran muy halagüeñas, pues el Alba se mostraba bastante más inofensivo que los vigueses en los últimos metros hasta que el encuentro entró en una fase de ida y vuelta, tal vez la mejor opción ante la falta de chispa que arrastraban los blancos sobre el campo.
Con más corazón que cabeza y mejorado por la entrada de Verza, el Alba acabó jugando más minutos en las mediaciones del área rival, pero el tiempo pasaba y esa ocasión clara no llegaba.
Todo pudo cambiar a cuatro minutos del final, cuando Tato aprovechó un pase largo de Verza para encarar a Falcón, pero remató al lateral de la red cuando el gol ya se cantaba. El delantero fue el protagonista de la última contribución de Martínez Munuesa al desarrollo del choque, cuando sacó fuera del área un derribo cometido por Jonathan Vila, una acción bastante más clara que unas manos que se protestaron media hora antes en el área viguesa.
Fuente: El Día de Albacete (2011-04-18)