
El Alba protagoniza una remontada heroica ante el Rayo Vallecano, al empatar en los minutos de descuento un duelo que llegó a perder por un contundente 3-0. Este punto, con valor añadido tras los tropiezos de Nástic y Tenerife, mantiene vivo el sueño de la permanencia. Después de una buena primera parte, en la que los de Mario Simón tutearon al líder de la categoría, los diez minutos iniciales del segundo período fueron fatales en el aspecto defensivo, con 3 goles consecutivos de los franjirrojos (Piti 48', Delibasic 49' y Armenteros 54'). Los vallecanos se durmieron en los laureles con la cómoda ventaja en el marcador, y los manchegos, lejos de hundirse, empezaron a reducir distancias en el electrónico, siendo crucial la actuación del canterano Cristian. Tato inició la remontada en el 74', Calle puso el 3-2 a 5 minutos del final, tras materializar un penalti a lo Panenka, y Verza, en la prolongación del encuentro, provocó el éxtasis de los cerca de 150 aficionados albaceteños desplazados hasta el Teresa Rivero con el definitivo 3-3.
El Albacete Balompié sumó ayer un puntazo en su visita al campo del líder y después de remontar un 3-0 a todas luces injusto, pero que condenaba al equipo de Mario Simón que ayer mereció más, sobre todo en una primera parte en la que los manchegos jugaron como nunca lo ha hecho esta temporada y eso abre una puerta a la esperanza.
El Albacete realizó ayer un gran partido en Vallecas y se trajo al final un empate que si se borran los diez primeros minutos de la segunda parte, el resultado se antojaría injusto porque los albaceteños merecieron traerse los tres puntos de la capital de España.
En la primera parte el equipo de Mario Simón plantó cara e incluso fue superior al Rayo Vallecano, teniendo ocasiones para haberse marchado al descanso con ventaja en el marcador.
A los cinco minutos una contra de Calle que se internó en el área, paró, miró y dio el pase atrás para Sousa, pero el malagueño, con todo a favor, disparó fuera.
Tres minutos después fue Tato el que dispara desde la frontal del área, el balón le botó delante al meta Cobeño, que se quitó en balón de encima como pudo y cuando Sousa se aprestaba a rematar, un defensa envió la pelota fuera.
Pero enfrente estuvo en Rayo, un equipazo al que no le gustó que se le subieran a las barbas en su casa por eso le puso un ritmo infernal a a su juego. Lo mejor de todo es que el Alba le salió respondón y con una fuerte presión en el centro del campo y continuas ayudas en defensa capeaba el temporal.
La primera llegada de los vallecanos fue a los 17 minutos cuando Delibasic rompió el fuera de juego y controló dentro del área, pero su disparo se encontró con Keylor Navas.
El partido era un toma y daca y a la llegada de Delibasic respondía Tato con una buena jugada en la que dejó el balón hacia la frontal donde Miguel Núñez disparó fuerte, pero respondió bien Cobeño. Un minuto después Calle hizo la pared con Sousa dentro del área, pero el meta local estuvo atento y se adelantó por un pelo al malagueño.
El Alba llegaba más y con más claridad y todo hacía indicar que se iba a adelantar en el marcador, pero no fue así porque los manchegos no aprovechaban sus continuas ocasiones, como la que tuvo Tato con un disparo a la media vuelta que de nuevo despejó Cobeño.
Tras el descanso el Alba salió dormido y el Rayo con una marcha más. Traducción: tres goles locales en diez minutos. Seguramente a este bajón de los manchegos colaboró el primer tanto rayista obra de Piti a los dos minutos tras lanzar un libre directo desde la banda que Navas se tragó obstaculizado por los atacantes que entraban al remate.
Sin tiempo para lamentaciones, Delibasic rompió el fuera de juego por el centro del área y batió a Navas por abajo. Las caras de los albaceteños eran todo un poema.
El equipo intentó levantarse con dos llegadas seguidas, un disparo de Sousa desde la frontal que se fue fuera y otro disparo de Camacho a las nubes tras una buena jugada de Calle.
Pero cuando el Alba levantaba la cabeza recibió otro duro golpe cuando Armenteros, aprovechándose de un fuera de juego, cabeceaba un centro de Coke.
Con el 3-0 en contra el Alba estuvo a punto de cruzar la línea de ser goleados, cometiendo errores en el centro del campo que en la primera parte no habían existido, provocando las contras del Rayo, pero ahí apareció Navas para desquitarse con tres buenas paradas que evitaron el 4-0.
Núñez estuvo a punto de marcar el primero con un lanzamiento de falta que se tragó Cobeño y que se estrelló en el larguero. En las caras de los jugadores del Rayo se apreciaba relajación y eso lo aprovechó un Albacete al que la entrada de Cristian le dio alas, quien nada más salir estuvo a punto de marcar tras una buena jugada que terminó desbaratando Cobeño.
Un robo del azudense en la frontal del área le permitió ceder a Tato que no desperdició el regalo y marcó con un disparo alto. Era el minuto 73 y el Alba despertaba. Lo cierto es que el partido estaba peligroso porque el tanto de Tato fue un puyazo para el líder que dio varios derrotes más bien objeto de la dignidad de los huecos que dejaba el Alba que otra cosa.
Pero las paradas salvadoras de Navas permitieron que el Alba siguiera en el partido y de nuevo Cristian apareció para robar otro balón y servirle en bandeja el segundo tanto a Calle, pero el delantero madrileño se entretuvo y fue trabado por Arribas cuando iba a marcar. Penalti y expulsión. Calle, con una sangre fría a prueba de infartos, marcó la pena máxima al estilo Panenka, quizá un arriesgó demasiado, pero le salió y a falta de cinco más el tiempo añadido el Alba creía en el milagro.
Con uno más el equipo no tenía la pelota y todo parecía que se iba a acabar ahí, y más cuando De la Cuesta se tuvo que retirar por una lesión cuando se habían hecho todos los cambios. En igualdad de condiciones se fue el Alba a por el empate y triunfó la fe de un equipo que en dos semanas ha pasado de deambular tristemente por los terrenos de juego a mostrarse ilusionado y convencido de que se puede. Cristian de nuevo rompió a la zaga del Rayo por la izquierda, dio el pase de la muerte a Alfredo, el canterano remató en semifallo, Cobeño despejó y Verza cazó un balón envió a la red para devolver la esperanza de seguir en Segunda División.
Fuente: La Verdad de Albacete (2011-04-09)