
Dos tantos de Hidalgo en el primer tiempo encarrilaron el trascendental choque ante el Girona, marcado por el diluvio caído sobre el Carlos Belmonte. El Albacete depende de si mismo en la última jornada y se jugará la permanencia ante un Cartagena sin opciones de ascenso. Ya en el minuto 4, el centrocampista catalán (muy activo durante todo el partido), adelantó a los locales enganchando un disparo desde la frontal. La constante lluvia torrencial sobre la ciudad manchega volvió impracticable el terreno de juego e impidió el normal desarrolo del juego. Y con la inestimable ayuda de la lluvia llegó el 2-0, al rematar Hidalgo al fondo de las mallas un rechace de Dani Mallo, incapaz de blocar un libre directo ejecutado por Verza sin excesivo peligro. Tras el descanso, los gerundeses dispusieron de un par de buenas ocasiones para reducir distancias en el marcador. A siete minutos del final, Fernando Sales cerró el marcador rematando de cabeza un balón que había quedado muerto, tras un tiro de Stuani que Mallo sólo acertó a despejar.
Ficha del partido
El Albacete Balompié ganó ayer la primera de las dos finales y lo hizo con solvencia gracias a un gran partido de Antonio Hidalgo, que anotó dos goles en la primera parte y a que los errores defensivos que ayer se cometieron fueron propiciados por el agua tras la tromba caída desde minutos antes de que comenzara el partido y que dejó el Carlos Belmonte como una auténtica piscina. Los tres puntos de ayer son un paso hacia la permanencia, pero los albaceteños deben ganar el próximo fin de semana en el campo de un Cartagena que ayer dijo adiós al ascenso tras perder en Huelva.
La lluvia fue la gran protagonista de un partido cuya historia se acabó en el minuto 38 cuando Hidalgo marcó el segundo. El Alba comenzó muy metido y a los cinco minutos el centrocampista barcelonés aprovechó un rechace de la defensa para marcar con un disparo raso y ajustado al palo ante el que nada pudo hacer el meta del Girona.
A partir de ahí el conjunto catalán espabiló y el peligro rondó el área manchega, más por los efectos del agua, que muchas veces frenaba el balón después de una aguacero que cualquier otro día hubiera obligado por lo menos a retrasar el inicio del encuentro.
Pero el Alba no se encontrón incómodo en el agua, sobre todo Antonio Hidalgo, que acaparaba todo el juego ofensivo de los de David Vidal. El barcelonés dispuso de una segunda ocasión a los doce minutos que terminó en córner y diez minutos después un nuevo disparo suyo se marchó fuera.
El Albacete mandaba en el partido, aunque el mal estado del terreno de juego podía jugar alguna mala pasada a los jugadores, que tenían que jugar por arriba para que no se frenara el esférico en los grandes charcos que empezaban a formarse.
En la primera parte las ocasiones eran para el Alba que estaba viviendo un partido más o menos tranquilo. Fernando Sales, también muy activo durante el partido, cabeceó fuera un centro de Stuani a los 26 minutos, mientras que la media hora, de nuevo Hidalgo era el que lo intentaba desde lejos, pero sin fortuna.
Hasta el lateral Kike Tortosa se animaba a buscar la portería con un disparo desde la frontal que tocó en un defensa y que estuvo cerca de sorprender a Dani Mallo.
La sentencia
Y cuando el partido camina hacia el descanso llegó el segundo tanto de los locales. Verza sacó una falta, a Dani Mallo se le resbaló el balón y Antonio Hidalgo estuvo rápido para cazar el rechace y marcar el segundo tanto que daba la tranquilidad a una afición entregada que volvió a demostrar su categoría a pesar del aguacero.
Con la ventaja de dos goles para el Alba se llegó al descanso, un tiempo en el que los aficionados del Alba se dedicaron a abuchear al delantero del Girona, Calle. Y es que los seguidores manchegos no olvidan la salida que tuvo el delantero madrileño hace tres temporadas.
Juliá metió en el campo a Gerard tras el descanso para buscar más profundidad, pero el ex de Barcelona y Valencia ya no es el mismo, y salvo en los primeros minutos del segundo acto, en los que el dominador fue el conjunto catalán, la segunda parte también fue para el Alba que ayer se mostró muy solvente.
En cualquier caso en esos minutos iniciales, el Girona lo intentó con un disparo de Kilo Ratón que se marchó rozando el poste y pasado el cuarto de hora Pegaran pudo reducir distancias al rematar desde el suelo un córner, pero se encontró con una gran mano de Cabrero.
Per tras el susto del delantero madrileño, el Alba arropado desde la grada por una afición alentada por el histórico Parrita, que no desfalleció a pesar de la lluvia, volvió a coger las riendas del partido. Los de Vidal peleaban cada balón como si fuera el último y eso hizo por ejemplo que Sousa dispusiera de otra gran ocasión al enganchar un trallazo desde la frontal que se marchó fuera por muy poco.
Antes, un centro de Sales se envenenó y a punto estuvo de meterlo su portería el meta Dani Mallo.
Los minutos pasaban y el Albacete se crecía. Vidal retiró del campo a Antonio López para dar entrada a Núñez y el canterano le dio oxígeno al equipo. De hechos los locales tenían más el balón y el Girona era incapaz de robarlo y además cuando lo tenían se dedicaban a buscar a Calle y a Kiko Ratón con pelotazos largos.
En cualquier caso, el gol podía llegar en cualquier portería porque el estado del terreno de juego era propicio para ello, ya que cualquier resbalón o cualquier pelota frenada podría producir alguna situación peligrosa.
Ocasiones manchegas
De todas formas, con el paso de los minutos el Girona se fue rindiendo y era el Alba el que parecía más entero. De hecho, un centro de Fernando Sales desde la derecha, lo mandó Antonio Hidalgo a las nubes cuando estaba en una posición inmejorable y poco después Merino, que había sustituido al barcelonés puso a prueba a Mallo con un disparo desde lejos que atrapó el meta del conjunto gerundense.
Y cuando el partido moría, Stuani se marchó hacia el área tras recibir un buen pase en profundidad de Sales, el uruguayo armó la pierna, disparó, pero se encontró con el despeje de Dani Mallo, con lo que no contaba el meta era con Fernando Sales que cazó el rechace para anotar de cabeza el tercer tanto.
Con esta victoria el Alba depende sí mismo, aunque para asegurar la permanencia debería ganar el próximo fin de semana en el campo de un Cartagena que ya no puede ascender.
Fuente: La Verdad de Albacete (2010-06-14)
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