Próximo Rival: Cádiz C.F.. Análisis realizado por Manolo Gómez, de la web www.cadistas1910.com

Para analizar a nuestro próximo rival, el Cádiz C.F., un rival directo en la lucha por la permanencia, contamos con la inestimable ayuda de Manolo Gómez, de www.cadistas1910.com. Se trata de una web creada en 2006, el mismo año que esta peña ubicada en Madrid. Cabe destacar que cuenta con la mayor base de datos sobre la historia del conjunto de la Tacita de Plata: jugadores, entrenadores, presidentes y partidos disputados desde la temporada 55-56.

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SITUACIÓN DEPORTIVA

Si ya de por sí era mala, después del partido de Huelva, se puede decir que es crítica.

En realidad, mirando la clasificación, el Cádiz no parece tan desahuciado, pero si se analiza el juego del equipo, los motivos para la esperanza se desvanecen.

Un equipo, que ya de por sí venía de una pésima racha, que necesita puntos como el comer, que se adelanta en el marcador, que tiene un penalti a favor para hacer el 0-2, y que en el último minuto del partido ve como se va de vacío, huelga decir que queda muy tocado. El discurso de jugadores y entrenador tras el mismo no pudo ser más contudente: "si no hemos ganado hoy, difícilmente ganaremos otro día". Y en verdad que eso es lo que parece.

El equipo amarillo lleva adoleciendo toda la temporada de dos deficiencias muy graves con las que difícilmente pueden convivir los buenos resultados: alarmante falta de pegada, y una defensa carente de contudencia. Bien es cierto que desde el cambio de entrenador, el equipo presenta otra cara, ya no es tan cándido en defensa, y tiene sus opciones arriba, pero las excusas se van acumulando, y cuando no es el árbitro es la mala suerte, y cuando no es que el rival es muy superior, ....Y así nos encontramos con que el Cádiz, lleva tres meses sin ganar en casa, y en todo ese tiempo, sólo ha ganado un partido a domicilio. Con esa estadística tan demoledora, sobran otras explicaciones. El equipo amarillo ya no tiene tiempo de merecer ganar más partidos, los tiene que ganar, pero casi siempre se condena por errores propios, y no por méritos del rival. De los últimos 36 puntos, disputados, los amarillos sólo han sumado nueve. El dato es escalofríantes.

La clave de este pésimo rendimiento la tienen los fichajes. El equipo base del Cádiz CF este año es prácticamente el mismo que ascendió el año pasado. No se puede pretender dar un salto de categoría sin acompañarlo en jugadores sobre el terreno de juego. Repasemos los jugadores que llegaron este año y cuál ha sido su rendimiento:

Zlamal: portero checo cedido por el Udinese. Una broma de mal gusto. Ha jugado dos partidos, en los que tuvo una actuación tan grosera que es mejor dejarlo aparte. Espárrago no cuenta con él ni como suplente, y sólo la normativa UEFA que prohibe dos cesiones en un mismo año, ha impedido su salida al Viking noruego (con el que incluso jugó un amistoso, sin que el club cadista le pusiera ningún impedimento para hacerlo), a pesar de que dicha baja habría llegado ya en febrero y fuera del mercado invernal. Habría sido un sueldo menos que pagar, lo que habla por sí solo de lo desacertado del fichaje.

Diego Tristán: fichaje mediático, pero ya está. Ni primero con Xabi Gracia, ni ahora con Espárrago, se asienta en la titularidad, oscurecido primero por Ogbeche, ahora por Toedtli

Ogbeche: parecía la gran salvación, la gran esperanza del equipo, pero lleva lesionado más de cuatro meses. O eso dice él. Hay una gran polémica al respecto porque los médicos y el entrenador le han pedido que haga un esfuerzo y que "eleve su umbral de dolor", pero el jugador insiste en su problema de pubis. Hoy por hoy, está desaparecido. Ni está ni se le espera.

Jaume Costa: lateral izquierdo cedido por el Valencia, en ningún momento ha podido pelear la titularidad a Cifuentes

Velasco y Arriaga: fichados de equipos de Segunda B, se marcharon en el mercado invernal (a la misma categoría) sin haber disputado casi minutos
Alvaro Silva: único de los fichajes de verano que sí ha entrado en el equipo, aunque ni mucho menos ha sido una revolución. Su juego en el centro de la defensa ha adolecido en muchas ocasiones de una evidente falta de contudencia

Nano González: extremo izquierda procedente del Cartagena. Irregular en sus apariciones, ha alternado periodos de suplencia con otros de titularidad. Actualmente es uno de los habituales recambios en las segundas partes de Espárrago

Ya en su momento, Xavi Gracia, hombre medido y pausado, estalló un día en verano, porque se le traían "cuartas y quintas opciones" en las listas de nombres que se barajaban para cada puesto. Y la sombra de que el fichaje de Tristán nunca tuvo su aprobación rondó siempre. Hoy se puede refrendar que el técnico navarro se quejaba con razón. Ahí está el rendimiento de cada jugador hablando nítidamente.

A pesar de todo esto, el equipo apenas se reforzó en el mercado invernal, en el que sólo llegaron dos jugadores: el serbio Bogunovic, que fichaba a primeros de enero y que hoy, en marzo, sigue sin haber disputado aún ni un solo minuto, y el joven delantero uruguayo Ramis, que merece el beneficio de la duda tras su excelente partido en Huelva (en el que ocupó el puesto del sancionado Enrique). Esto ha sido la puntilla que ha terminado con una afición ya cabizbaja de por sí.

El cambio de entrenador parecía haber traído un aire nuevo, pero lo cierto es que en la segunda vuelta, los números de Espárrago son incluso peores que los de Gracia en la primera. La salvación está sólo a cuatro puntos, pero con la poca capacidad ganadora de este equipo, eso parece un mundo.

SITUACIÓN INSTITUCIONAL

Si bien, al menos en lo económico, parece que la entidad goza de una salud estable (jugadores y empleados cobran puntualmente, y no hay procesos judiciales pendientes), extraer de eso que la situación del Cádiz es buena, es mucho suponer. De ese Cádiz que se ganó la simpatía y el afecto de toda España hace cinco años no quedan más que los colores y el escudo, .....y la directiva.

Tras el tremendo mazazo que supuso el descenso en 2008, la afición quedó en un estado de shock en el que posiblemente, continúa todavía. Ni el retorno a la categoría de plata, tras un año triunfal en Segunda B, llegó a recordar, ni de lejos, a aquella hinchada que se volvió loca cuando años antes, en 2003, puso fin al capítulo más negro de la historia cadista, que constaba de nueve penosos capítulos escritros en el bronce del fútbol nacional. No digamos compararlo cuando, sólo dos años después, el club amarillo volvía a la máxima categoría. Se ha pasado de un debate sobre si la capacidad del Nuevo Carranza sería suficiente para la imparable afición cadista, de hablar del jugador número doce que acomplejaba a sus rivales, de que el Cádiz llevara en Segunda más gente que algunos campos de Primera, a ser "uno más", a que la afluencia de público caiga en picado, y a que el ambiente en el coliseo gaditano caiga a un nivel vulgar, muy lejos de tiempos mejores que tampoco están tan lejos.

Lo más alarmante es que esta afición, esta ciudad, famosa por sus carnavales y su capacidad de ver siempre el lado alegre de la vida, parece incluso haber perdido la capacidad de reírse de sus desgracias. No hay ni enfado, ni cabreo, ni llantos, .... no hay nada, que es lo peor que puede haber. Una apatía generalizada, política de brazos caídos, la más amarga de las resignaciones. La hinchada, cual saco de boxeo, encaja golpes una y otra vez, sin tan siquiera hacer una mueca de desagrado. Se ha cambiado de entrenador, los jugadores llegan hasta donde pueden en los partidos, ...ya sólo queda mirar a un sitio, pero nadie parece querer realizar el esfuerzo de sacar un pañuelo, de pitar, de girar el cuello hacia el palco. En las tertulias de calle el hastío es evidente, la queja por la falta de inversión y valentía a la hora de gastar en fichajes es más que palpable, pero es tanto que ha pasado a ser abandono y hartazgo.

La generación de nuestros padres, en los años ochenta, pitaba a su equipo, que entonces era casi 100% gaditano, y tremendamente humilde comparado con el resto de sus compañeros de lucha en Primera, si al recibir en Carranza a equipos como Barcelona, Madrid, Ath. Bilbao o Real Sociedad, se metían un poco atrás. Sin piedad ni compasión. Incluso se iba a los entrenamientos a abroncar a los jugadores si éstos no hacían un buen encuentro. Enseguida la gente abroncaba a un Irigoyen que, si hoy viera el desfile de almas sin vida por Carranza, cogería a más de uno por la pechera para darle dos sopapos y despertarlo de su letanía.

Y todo esto, con el Centenario cadista (que se celebra en septiembre de este año), a la vuelta de la esquina. La idea de pensar en celebrar el mismo en Segunda B, y con el estadio a medio hacer (la grada de Tribuna está ya totalmente inutilizada, a falta de ser demolida)....mejor no comentarlo.

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