
El Albacete Balompié suma tres puntos de oro ante el líder, que le permiten mantenerse en puestos de play-off y recortar distancias con Real Madrid Castilla y Lugo. Añón fue el protagonista al marcar su primer gol con la elástica blanca, mientras que Sergio Molina debutó con los manchegos.
Informe del partidoA las ya conocidas ausencias de Curto, Santamaría, Tete y David Torres (éste último traspasado al Alcoyano), se sumaba la inoportuna lesión durante el calentamiento de David Alba, lo que obligó a Antonio Gómez a recomponer un once inicial en el que destacaba el debut del recién llegado Sergio Molina. El técnico local dispuso a Miguel bajo palos, Rocha, Noguerol, Castillo y Zurdo en línea defensiva, con Añón y Adriá en los extremos y Candela y Núñez en la medular, y en labores ofensivas Calle y Sergio Molina.
El primer tiempo fue del Albacete, que manejó el ritmo del partido, aunque con escaso peligro de cara a la portería rival. Por su parte, el Castilla se mostraba incapaz de desarrollar su juego ante la asfixiante presión de los de Antonio Gómez. La ocasión más clara de estos primeros 45 minutos sería un remate cruzado de Añón, que había controlado magistralmente un cambio de orientación de David Rocha. Minutos antes, una tímida volea de Adriá ya había puesto en serios aprietos a Mejías.
Justo antes del descanso llegaría la jugada polémica del encuentro, cuando la grada del Carlos Belmonte reclamó penalti de Iván sobre Calle, pena máxima que el colegiado andaluz Vizuete Sánchez no acertó a señalar.
El decisivo gol del Albacete llegaría en el inicio del segundo tiempo, y no sin dificultad. Hasta tres remates hicieron falta para mover el marcador. Primero un trallazo de Candela desde la frontal, el remate de Calle tras el rechace del guardameta visitante y finalmente Añón, que desde el suelo ponía el a la postre definitivo 1-0. Minutos después, el gallego a punto estuvo de anotar su segundo gol de la tarde con un centro chut envenenado desde la banda derecha.
El Alba se echó atrás con el resultado favorable, mientras que Toril apostó por sacar toda su artillería para intentar arrancar un resultado positivo del Carlos Belmonte. Además, el derroche físico empezaba a hacer mella en los hombres dirigidos por Antonio Gómez, que decidió dar entrada a Colorado, Domene y Hereros para sustituir a Añón, Molina y Calle.
Los manchegos aguantaron estoicamente el empuje visitante y sólo en las postrimerías del encuentro tuvo el filial madridista la mejor oportunidad para lograr el empate, con un libre directo desde la frontal que Casado envió fuera por muy poco.