Las primeras referencias de fútbol en Albacete datan de 1917, año en el que un maestro de escuela llamado Franklin Albricias funda el Club Deportivo Albacete. La primera equipación consistía en camiseta encarnada y pantalón blanco, luciendo en su escudo una estrella de cinco puntas.
Durante la segunda década del siglo XX aparecen en la ciudad multitud de equipos de carácter aficionado, entre los que cabe citar al Hispania Fútbol Club y al Real Ritz. Sin embargo, el primer equipo en federarse y competir con otros equipos a nivel regional es el Club Deportivo Nacional (CDN).
Posteriormente surgirían equipos como el Tauromaquia, Siberia, Chevalier, Real Unión Deportiva, Club Cinegético ó Unión Deportiva Albacete.
En 1925, tres años antes de la fundación de la Liga de Fútbol Nacional, Tadeo Sempere Matarredona funda el Albacete Fútbol Club, equipo representativo de la ciudad hasta el comienzo de la guerra civil.
Todos los equipos anteriormente mencionados disputaban sus encuentros en el campo del Paseo de la Cuba.
Con el inicio de la guerra civil prácticamente desaparece el fútbol de Albacete. Una vez transcurrida la contienda nacional, el 1 de agosto de 1940 se funda el Albacete Fútbol Asociación. Su origen se sitúa en el Café Colón, entre un grupo de amigos que querían formar una sociedad deportiva: Antonio Lozano Matarredona (primer presidente de la entidad), Antonio Tabernero, Pedro Monzón y Antonio Lozano
La primera dificultad del club recién fundado fue la incorporación de jugadores. Se optó por reunir a futbolistas procedentes de clubes antecesores en la ciudad: SD Albacete y Club Deportivo Nacional.
En el primer once inicial del Alba destacaban jugadores como: Manolete, Camota, Porro, Colomer ?
El primer entrenador del club sería Pedro Monzón, posterior presidente del Alba.
Respecto a la equipación, se eligió el color blanco, que se ha mantenido hasta nuestros días.
La primera junta directiva del club contaría con 9 miembros: Antonio Lozano Matarredona (Presidente), Ramón de Aguilar Granados (Vicepresidente), Joaquí Portero Valiente (Secretario), Enrique Zafrilla Valera (Tesorero), Antonio García Sánchez (Contable)
Tras una disposición federativa de 1941 en la que se instaba a los clubes a "españolizar" sus nombres, Antonio Lozano propuso el de Albacete Balompié, denominación final del club. En esta misma temporada se instituye el primer trofeo Ciudad de Albacete, coincidiendo con la Feria, que finaliza con el triunfo del equipo local frente a una selección murciana.
En 1943, el Alba consigue el segundo puesto en el campeonato de Primera Regional, lo que desencadena la primera crisis de la entidad manchega: la junta directiva dimite al completo, tras haberse comprometido a renunciar a sus cargos si no se lograba el ascenso. Sin embargo, la ampliación de la Tercera división permitió que el club participase en la temporada 43-44 en dicha categoría, para la cual se ficha al goleador del Valencia José Vilanova.
El Albacete Balompié se proclama campeón en Tercera División en 1947, pero en esta ocasión ve frustrado su ascenso por decisión federativa, que detecta irregularidades y falta de competitividad en el partido Cultural Leonesa 3 - Albacete BP 5. La sanción propuesta consitió en la exclusión de ambos equipos de la competición y la negación de sus respectivas plazas de promoción.
Nuestro primer ascenso a la Segunda División data de 1949. Esta misma temporada el equipo alcanza los octavos de final en la Copa del Generalísimo, cayendo derrotado en esta ronda ante el Gimnástico de Tarragona.
El equipo desciende de nuevo a la Tercera División en 1951 tras finalizar la temporada en decimoquinta posición. Sumado al fracaso deportivo, la deuda contraída por el club obliga a la RFEF a sancionar al Albacete Balompié con el descenso de categoría. La mayoría de los integrantes del club abandonan en el equipo y la directiva dimite. El club renuncia a jugar la temporada 51-52 pero consigue que la Federación reserve su plaza en esta categoría para la temporada siguiente.
1953 es un año difícil para el club. El presidente Pedro Monzón Cabedo, que cogió las riendas del club tras la dimisión de la anterior directiva, trata de captar recursos. El club sólo contaba con un centenar de socios. A pesar de las dificultades, el Alba regresa a la Tercera División con una plantilla en la que figuraban más de 10 juveniles.
Los años de inestabilidad en la junta directiva continúan, con la dimisión de la misma por su incapacidad para sanear la economía club de las numerosas deudas contraídas.
La Junta Gestora convoca una Asamblea General a la que no acude ningún socio. En la siguiente convocatoria se presentan once socios, que eligen como nuevo presidente del club a Policarpio Tornero.
Con Tornero en la presidencia, el club acaba en quinta posición y consigue reencontrarse con la afición, que reclama un campo más grande al de Los Mártires. Esta temporada se alcanza un record de 101 goles a favor. El Albacete Balompié consigue jugar la fase de ascenso a Segunda en 1958 tras quedar en primera posición en la liga. En el partido de ida ante el Recreativo de Huelva en Los Mártires se registran unos graves incidentes que acaban con las sanciones de 24 partidos para Ambrosio y Salas y 12 para Guti y Azcón. En el partido de vuelta el Albacete cae por 3-0 y ve frustrado su ascenso a la Segunda División.
La década de los 60 se inicia con la inauguración del nuevo estadio Carlos Belmonte y el ascenso a Segunda en 1961 tras batir en la promoción al Badalona y al La Felguera.
La alegría duraría sólo un año, ya que la siguiente temporada se regresa a la Tercera División, hecho que desencadena de nuevo la dimisión de la Junta Directiva presidida por Tornero. Le sustituye como máximo dirigente de la entidad Monreal, cuyo mandato sólo duraría un año. Tomás Cuesta le reemplaza como nuevo presidente del club.
En 1963 también se crea el Trofeo Feria de Albacete, cuya primera edición gana el Alba por 3-0 al R. Murcia con goles de "Juanito".
El club manchego se proclama de nuevo campeón de Tercera en 1964, pero en esta ocasión no consigue ascender tras perder la promoción. El traspaso de Juan Ignacio Rodríguez, "Juanito" , por más de medio millón de pesetas más los beneficios de un encuentro amistoso, reduce considerablemente las deudas del club.
El final de la década de los 70 y principio de los 80 se saldan con un nuevo ascenso a Tercera en 1977 y el ascenso a la recién creada Segunda ?B? en 1982.
En 1983 el club manchego se proclama campeón de la Copa de la Liga, tras vencer al Alcalá en la final. Dos años más tarde, el Alba regresa a la Segunda División veinticuatro años más tarde, además de conseguir una nueva victoria en la Copa de la Liga de Segunda B. Lamentablemente, la entidad manchega regresa a la Segunda división B en 1986.
García Moreno pone su cargo a disposición del Club en 1987, pero continúa en la presidencia al no haber socios que cojan el relevo.
En 1988, Rafael Candel, empresario manchego de la metalurgia, es proclamado presidente de la entidad manchega. Un año más tarde, el equipo dirigido durante esa temporada por Julián Rubio evita el descenso a Tercera. Benito Floro toma las riendas de la dirección deportiva del Albacete la siguiente temporada y logra el ascenso a Segunda División 5 años después.
Sorprendentemente, el Albacete logra esa misma temporada el histórico ascenso a Primera División tras vencer en el último partido del campeonato al Salamanca por 2-0, goles de José Luis Zalazar.
El club finaliza la temporada en primera posición y logra el ascenso directo a Primera junto al Dptvo. de La Coruña.
Aquel partido batió el record de ingresos: 30 millones de ptas. La prima por el ascenso fue de 40 millones de pesetas, más un Rolex, para cada uno de los integrantes de la plantilla. Con el objetivo de preparar el estadio para la nueva categoría, se inicia la remodelación y se amplía la capacidad a 15.000 espectadores
El debut en Primera División en la temporada 91/92 se salda con un sorprendente 7º puesto, muy cercano a las posiciones que dan acceso a las competiciones europeas.
Delfí Geli, lateral derecho, es convocado por la selección española, siendo hasta la fecha el único internacional del Albacete Balompié. El club manchego pasa a ser denominado tanto por prensa deportiva como aficionados como ?El Queso Mecánico?.
Esta misma temporada se produce la conversión del Club en SAD con un capital de 108.510.000 ptas. suscritas 10.581 acciones de 10.000 ptas.
Tras el fichaje de Benito Floro por el Real Madrid, regresa como entrenador al club Julián Rubio, sustituido a mitad de la temporada 92/93 por Victor Espárrago, que mantiene al club en Primera División sin dificultades hasta que abandonar la entidad en la temporada 93/94.
En 1993, García Palazón releva en la presidencia a Rafael Candel.
Al inicio de la temporada 94/95, Luis Suarez dimite como entrenador puesto horas antes de la disputa del primer encuentro de la competición. Ginés Meléndez se ocupa del banquillo hasta la 3ª jornada y Benito Floro asume la dirección deportiva a partir de esa fecha.
Pese a alcanzar las semifinales de la Copa del Rey y ser derrotado por el Valencia CF, el club desciende a Segunda División tras perder la promoción con la UD Salamanca de Juanma Lillo.
En el verano de 1995 tiene lugar un acontecimiento sin precedentes en la Liga de Fútbol Profesional: Sevilla y Celta son sancionados con el descenso a la Segunda División B por impagos y regresan a la Primera División los descendidos Albacete Balompié y Real Valladolid. Ante las protestas multitudinarias de los clubes afectados, se anula el descenso federativo de Sevilla y Celta, lo que daría lugar a la famosa Liga de 22.
José Ramón Remiro Brotons asume la presidencia del Club en la temporada 1995/96.
Debido al fortuito regreso a 1ª y la escasa planificación deportiva, el club finaliza esta temporada en puestos de promoción y es derrotado en la eliminatoria por el CF Extremadura de Almendralejo.
La temporada 96/97, con Agustín Argandoña como presidente y Mariano García Remón como entrenador (tras sustituir a Manolo Jiménez al comienzo de la temporada), se alcanza un 4º puesto que no da derecho a la disputa de las eliminatorias de promoción.
Se inicia entonces una época de grandes dificultades deportivas y económicas, con sucesivos cambios de equipos técnicos y directivos.
Mariano López Ruiz se convierte en nuevo presidente de la entidad manchega en 1999, sumido en una grave situación económica e institucional, barajándose las posibilidades de desaparición del club o compra por otros accionistas. El equipo se mantiene en Segunda División en la parte media ? baja de la clasificación.
Angel Contreras asume la presidencia del club en el año 2002. En la temporada 2002-03, César Ferrando (entrenador procedente del filial del Valencia) remodela por completo la plantilla y se consigue el tan ansiado ascenso a Primera División al finalizar la temporada como tercer clasificado.
La última etapa histórica del club hasta la fecha se completa con dos temporadas consecutivas en Primera División. La temporada 2004-2005 supone el descenso a segunda División tras una mala planificación deportiva y poco acierto en los fichajes.
César Ferrando regresa al club manchego tras su mala experiencia en el Atlético de Madrid. Recuperando a jugadores que habían logrado el anterior ascenso o habían militado en Primera división con el Alba, se intenta el regreso a la máxima categoría del Fútbol Español con escaso éxito.
Angel Contreras renuncia a la presidencia del club tras las continuas presiones de prensa, afición y socios, y la gravísima crisis económica del club, con embargos de Hacienda y créditos denegados por entidades bancarias.
Es relevado en su cargo por Ubaldo González, que inicia una época de austeridad económica y controvertidas decisiones, tanto deportivas como institucionales. La temporada 2007/08 el Albacete logra mantener la categoría in extremis, en un último partido agónico ante la Unión Deportiva Las Palmas.
La siguiente temporada el club se ve inmerso en una grave crisis institucional, económica y social, provocada por varias decisiones de la junta directiva, entre ellas la demanda al club realizada por César Ferrando. El juzgado dictamina que el club debe abonar 1.000.000? al ex-entrenador, aunque posteriomente se llega a un acuerdo con el preparador valenciano, que rebaja sensiblemente la cifra.
Tras la destitución de Juan Ignacio Martínez en el tramo final de la campaña, Máximo Hernández, director deportivo, vuelve a hacerse cargo del banquillo albaceteño y de nuevo se logra la salvación en los últimos partidos de la temporada.
En el verano de 2009, Rafael Candel regresa a la presidencia del Albacete Balompié, tras una abrumadora mayoría en la Junta Extraordinaria de Accionistas. El empresario manchego realiza una profunda reestructuración del organigrama directivo y deportivo, intentando recuperar la normalidad en el funcionamiento de la entidad, las relaciones con las instituciones, prensa y masa social.
Información y fotografias extraidas del libro "La Mancha Blanca" y elaboración propia